Busqué con ansias en su piel preciosa,
y una flor bella vi en su ser prendida.
Me sorprendió la aurora en deliciosa
acción sobre ella… al hacerla mía.
Y contemplando sus hermosas rosas,
con la emoción de mi ambición seguida,
mordí un botón… y lo recreé en mi boca,
y en la pasión… regué su flor vencida.
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