En la tarde cuando el sol se quiebre,
y en desnudo descansar tu cuerpo anide.
Mi ser recorrerá las dulces mieles
en tu hermosura, aunque mi ser fatigue.
Eres flor primaveral de mis antojos.
Hoy te entregas, y mi existencia llenas.
Ahí en tu cuerpo recrearé mis ojos
mientras mi boca saborearte apremia.
Y en lo profundo de tus bellos ojos
encontraré para mi amor rendido…
dos bellos soles que brillan nerviosos
por el romance hacia tu amor cautivo.
Tus tiernas rosas en pasión prendidas
por la ambición que les recrea mi boca,
irán haciendo que tu flor cedida…
se abra en espera del
desflore ansiosa.
Cuando la aurora en la mañana asome.
Sobre las sabanas que serán testigo.
Habrá una flor… que dejó al desflore…
su primavera… en complaciente idilio.