MUJER

MUJER
POESÍA ERÓTICA

martes, 28 de abril de 2015

TATUAJE

Te amé… con pasión lasciva y loca.
 y mis besos vieron la alborada
en tu hermoso jardín ahí en mi boca,
y sentí tus labios que en mi estaban.

En el umbral del éxtasis deseado…
que un recuerdo  dejara… me dijiste.
Y después de ese final  tan anhelado,
me dispuse a cumplir lo que pediste

Y tatué sobre tu piel como un artista,
tratando tu hermosura no estropear…
un precioso corazón hecho sin tinta…
con pincel que siempre has de recordar..

Me contaste que nunca habías amado,
y te creo… mas no sé si me fingiste…
en ese momento supremo deseado,
pero tú en mi recuerdo aún persistes.

ROSA HERIDA

Tembló su cuerpo
al placer sentido,
y entre mis brazos
al besar su boca…
en el momento
que su ser fue mío
brotó escarlata
de su ardiente rosa.

Sintió temor,
y palidez sombría
mostró su rostro…
y al final dichosa.
Bajo mi cuerpo
se agitó seguida
de la pasión
que brindaba ansiosa.                     

FLOR DESHOJADA

Te amé… con pasión lasciva y loca.
 y mis ojos vieron la alborada
en tu hermoso jardín ahí en mi boca,
y sentí tus labios que en mi estaban.

En el umbral del éxtasis deseado…
que dejara un recuerdo me exigiste.
Y después de ese final  tan anhelado,
me dispuse a cumplir lo que pediste.

Y pinté sobre tu piel como un artista,
tratando tu hermosura no estropear…
un ambiente de placer hecho sin tinta…
con pincel que pincelaba de ansiedad.

Penetré nuevamente tu hermosura,
con pasión y lujuria acometiste.
Y decías al devaneo de tu cintura…
que era yo el primero… y bien lo hiciste.

Me contaste que nunca habías amado,
y te creo… mas no sé si mentiste…
al desflore con dolor apasionado…
que mostraste al rendir lo que ofreciste.

lunes, 20 de abril de 2015

EMBELESO

Me embelesa tu esqueleto,
su movimiento, su gracia,
así llenito de carnes
que incitan a acariciarlas.

Con esos ojos preciosos,
con esa melena larga,
con esa boca de fresa
para morderla al besarla.

Me embelesa tu esqueleto,
la cintura que él empalma,
esos senos palpitantes
cual bellas palomas mansas.

Todo en ti tiene su magia,
la redondez de tus nalgas,
esos muslos que atesoran
esa pasión que bien guardas.

Me apasiona tu esqueleto,
con él calmaré mis ansias,
será para mí solito…
¡Para nadie mas alcanza!. 

UN TIEMPO HERMOSO

Yo no sé si sientes lo que siento,
una inmensa pasión llena de enojos,
porque no puedo gozar de tus encantos
y quisiera disfrutarlos bien dichoso.

Es difícil vivir ya sin mirarte,
me hace falta el destello de tus ojos,
la magnifica figura de tu cuerpo
esperando que me llene un día de gozo.

Oye bien, mujer, accede un poco,
porque quiero llegar a ti de hinojos,
saborear el cáliz de tu ser,
y beberme tu pasión poquito a poco.

Es que vivo anhelando tu querer,
pues deseo contigo un tiempo hermoso,
sentirme estrechado entre tus brazos,
mientras te amo… mirándote a los ojos.

jueves, 16 de abril de 2015

TANTAS VECES

He gozado en tu lecho tantas veces
que la cuenta perdí por la razón
del haberte amado intensamente,
repitiendo cada día la misma acción.

Las paredes de tu cuarto son testigos
de este amor desbordado en la ambición. 
Y han ahogado mis besos tus suspiros,      
y tus suplicas pidiéndome pasión.

Eres tú la que sustenta mi existencia,
la más dulce y preciosa adoración.
Te he amado, lo sabes, a conciencia,
en tu cuarto…¡y postrado a mi ambición!.

SENOS DE ENSUEÑOS

Senos hermosos que adorar pudiera,
postrarme a ellos como ante un altar,
y con delicia saborear quisier
sus botoncitos que emergiendo van.

Mujer… destapa tus preciosos senos,        
y en bella entrega de sublime amor,
vierte en mi boca el precioso riego
del rico néctar para mi pasión.

¡Os amo tanto candorosos senos!
senos de virgen con mucho esplendor.
¡Divinos senos que inspiran ensueños
cuando los pienso con profundo amor!.

sábado, 11 de abril de 2015

EN EL JARDÍN DE TU CUERPO

En un jardín con aromas
de rosas, botones tiernos
y clavel, había escondida
una flor de mucho ensueño.

Era suave, plena, tierna,
cual si fuera terciopelo,
parecía que se tratara
de una flor en cautiverio

Y queriendo conquistar
con aromas de su cuerpo,
iba muy condescendiente
preparándose al encuentro.

Un jardinero entregado
al vergel en el momento,
cuando tocó aquella flor
notó que estaba cediendo.

Con mucha satisfacción,
continuando sus anhelos,
tomó el clavel del vergel
en busca de más sustento.

Se dejó que aquel clavel
lo llevara a los extremos
más sabrosos y excitantes,
terminando en fresco riego.

Y después del bello logro
decidió muy satisfecho…
amar las divinas rosas
en ese vergel perfecto.

Puso todo su empeño,
las flores libres al viento,
mostraban con preciosura
pequeños capullos tiernos.

Amando estuvo las rosas,
amó los capullos tiernos,
y con caricias y besos
llegó a la flor del ensueño.

Este hombre enamorado,
apasionado y sediento,
abriéndola sin premura,
la lamió y puso su aliento.

Y completando la acción
la regó en el gran momento,
y el botón de aquella flor
quedó erguido, satisfecho.

Y así quedó el jardinero:
Complacido del encuentro,
entre rosas con botones…
clavel… y la flor de ensueño.