de otras manos has sentido su calor,
tu cuerpo que amé ya de otro ha sido.
Y en su oído con pasión has dicho:
“amor”
Has deseado con delirio más caricias
y con suave y dulce voz pides pasión.
Y tu ser ha temblado ardientemente
bajo un cuerpo, amada mía, y no soy yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario