Cuando con suaves caricias
de amor a tu cuerpo riegue,
verás en mis besos flores
prendidas sobre tus sienes.
Floreciendo entre tus senos,
en tus muslos, en tu espalda.
Serán como pensamientos
en toditas tus mañanas.
Y cuando ya no me encuentres
entre tu baño y tu cama,
acariciarás desnuda
tu jardín que por mi clama.
Y ya no estaré en tus flores,
mas recordarás mañana...
Las tibias noches vividas
que con mi amor las regaba.
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