Soy feliz sabiéndome tu amor,
o tu amigo, si así lo crees mejor,
porque tienes edad de primavera,
y a mi edad, el otoño ya llegó.
Y te observo tan linda y picarona,
distraída, sin una orientación.
Que sonrío al mirar como es la vida,
¡a tu edad no hay preocupación!.
Y bendigo a Dios en lo infinito
por la dicha que contigo me brindó,
se detuvo el tiempo en un hechizo,
y me siento un niño, igual que vos.
De la mano te tomo dulcemente,
a la alcoba te llevo con amor,
te desnudo, te beso y te acaricio…
y te amo con toda mi pasión!.
Me transportas a una edad divina,
paso a paso me enseñas su esplendor,
y recorro los años de mi infancia…
!
de inexperto y egoísta en el amor!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario