Sí, me diste a
beber tu mejor vino
en el cáliz precioso del amor.
Gota a gota probé el sabor divino
de la entrega en todo su esplendor.
Las caricias mostraron el camino,
y los besos despertaron la intención.
Fueron bellos momentos, torbellinos
que llevaron el placer a la ambición.
Y embriagado mi ser en las delicias
de la hermosa flor de tu pasión,
sentí que tu cuerpo a mi codicia…
¡se entregaba con gran satisfacción!
en el cáliz precioso del amor.
Gota a gota probé el sabor divino
de la entrega en todo su esplendor.
Las caricias mostraron el camino,
y los besos despertaron la intención.
Fueron bellos momentos, torbellinos
que llevaron el placer a la ambición.
Y embriagado mi ser en las delicias
de la hermosa flor de tu pasión,
sentí que tu cuerpo a mi codicia…
¡se entregaba con gran satisfacción!
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